POR QUÉ SER MASON.

 

La palabra masón atañe realmente al uso cotidiano de una persona que pertenece a la francmasonería, (el arte de la libre construcción de edificios y “templos”)  cuyos postulados principales son:

 

LIBERTAD- IGUALDAD-FRATERNIDAD

 

 

Muchos sentimos o sabemos, que en el ser humano hay una inquietud interior que difícilmente podemos calmar. Pensamos que juntos, participando de nuestro método masónico laico, podremos aliviarlo y dar un paso más en la experiencia de la vida que  ahora nos toca vivir.

 

 

Los que pertenecemos a ésta Orden, buscamos un estado de conciencia que nos permita situarnos en una actitud abierta* que nos haga participar lo mas conscientemente posible del  entorno en que vivimos. Para ello somos iniciados por maestros de la Orden, que son portadores legítimos y reconocidos. Mediante el Ritual de Iniciación, entramos en la senda del conocimiento de los que nos precedieron en el tiempo…

 

 

*Una anécdota respecto a ésta actitud abierta, nos decía: Se preguntó a una flor, de las miles que hay en los campos, el porqué de sus vivos colores y lo abierto de sus pétalos, ya que no siempre alguna abeja acertaría a posarse sobre ella para fertilizarla.

La flor respondió:

 -“Si me cierro y no me manifiesto, me agostaré”.

 

 

La iniciación es el acto por el cual se sitúa al candidato en una disposición, para que gracias a su propio trabajo acceda al autoconocimiento de sí mismo y del entorno que le rodea, con el fin de que sea posible realizar su trasformación o avance evolutivo. No es un título ni un final, es solo el comienzo.

 

El conocimiento no es la verdad absoluta sobre la vida y la muerte, sino aquello que nos ayuda a vivir y a afrontar los desafíos del día a día. No es la erudición de los libros, que simplemente sirve para alimentar discusiones inútiles sobre qué sucedió o qué va a suceder, sino la sabiduría que reside en el corazón de los hombres y  mujeres de buena voluntad.

 

Partimos de un supuesto de creación por una voluntad incognoscible e inmutable que había antes que existiera el cielo y la tierra, que actúa en todas partes, que puede considerarse madre de todo y que como no conocemos su nombre, no atrevemos a llamar “SUPREMO ARQUITECTO DE LOS MUNDOS”, y todas nuestras acciones van destinadas a la gloria de Eso.

 

Quien crea que la Masonería es un club o una asociación seudopolitica que a lo que aspira es a engrosar sus filas y buscar reconocimiento e influencias para medrar o mejorar su situación personal en el mundo de las oportunidades materiales o negocios, se equivoca..., y sobre manera, en el caso de la Gran Logia de España de Menfis Mizraim. Nuestra tradición egipcia (milenaria) siempre nos señala que, de cada mil candidatos se obtendrán un iniciado y de mil iniciados un “maestro iniciador”. Así pues, no somos ni aspiramos a ser una Gran Logia multitudinaria.